Uno de esos días grises que se tornan blancos.

     El día de hoy, como es de costumbre, salí a hacer mis pendientes. No fue un día tan común, hoy iba con los estragos de la fiesta de la noche anterior, con una tremenda resaca.

    Me dirigí al banco a retirar efectivo, me sentía desorientada por el intenso sol y la resaca que hacía que mi cabeza no dejaba de doler. Se acerca a mi un sujeto, roba mi tarjeta y los fondos que habían en ella. Fue todo tan rápido que mi mente no podía procesar lo que había sucedido.

    Afortunadamente mi amigo se encontraba muy cerca del lugar y se dirigió a auxiliarme, pasada una hora del suceso, nos dirigimos a comer y caminar, apreciamos lo bello que es nuestro puerto, sus horas de compañía me llenaron de tranquilidad, afortunadamente ya tengo mayor control de mi ansiedad y esto no terminó en una tragedia. Viendo todo del lado positivo, el dinero va y viene, afortunadamente estoy bien y pude disfrutar de un buen día a pesar del inconveniente. Te regalo una vista del precioso paisaje que admiraron mis ojos.


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